Digamos que “son evidentes” los cambios (radicales) en las relaciones económicas con América Latina, desde que Donald Trump llegó a la presidencia de Estados Unidos ¿no? Así que el efecto Trump se siente en la región con una combinación de políticas proteccionistas. Sin olvidar lo dura que ha sido la situación migratoria y las medidas que impactan directamente en la estabilidad financiera de muchos países.
Devaluación de monedas, caída de remesas y una inflación insostenible son solo algunas de las consecuencias de este panorama. Si quieres conocer cómo afecta esto a la economía de tu región, sigue leyendo aquí y no pierdas detalle.
Las monedas latinoamericanas sienten el efecto Trump
El dólar se fortalece y las monedas latinoamericanas se ven afectadas. Desde que Trump retornó a la Casa Blanca, el valor de divisas como el peso mexicano y el colombiano, y el real brasileño ha mantenido una tendencia a la baja. Esto ocurre porque hay una incertidumbre en los posibles aranceles a las exportaciones, y a su vez, restricciones comerciales y discursos en contra de la migración que desmotivan la inversión extranjera en América Latina.
Es por ello que los inversionistas se refugian en activos que son seguros, haciendo que el dólar se fortalezca y debilitando las monedas locales. Los resultados son claros, y es que gracias a Trump, importar productos esenciales es más caro, afectando a los consumidores y aumentando la inflación en los países de la región.
Remesas en caída ¿menos dinero para millones de familias?
Uno de los sectores más afectados por el efecto Trump es el de las remesas, porque ahora las políticas migratorias son más fuertes. Muchos trabajadores latinos en Estados Unidos enfrentan una mayor dificultad a la hora de enviar dinero a sus países de origen. En algunas regiones es preocupante, como México y Centroamérica, que es uno de los principales receptores de remesas.
Han reportado caídas en el flujo de dinero recibido, sin olvidar que ha aumentado el costo de estas transferencias, trayendo como resultado menos ingresos para las familias, disminuyendo el consumo interno y frenando el crecimiento de muchas economías que dependen de ello. Es lógico pensar que si hay menos remesas, hay menos dinero que circula en los mercados locales. Esto vuelve el comercio más lento, debilitando la estabilidad financiera.
Políticas proteccionistas: Un golpe para las exportaciones
Trump se ha caracterizado por ser un defensor del proteccionismo y su regreso al poder podría traer nuevas barreras comerciales para América Latina. Al imponer aranceles más altos a productos importados desde la región, hace que las exportaciones hacia Estados Unidos se reduzcan. Esto afecta a industrias como el sector automotriz en México que dependen de esos acuerdos.
También las exportaciones agrícolas de Sudamérica, que enfrentan mayores restricciones. Y la industria energética, especialmente aquellos países con acuerdo de exportación de petróleo y gas. Por ello, si las empresas exportadoras ven reducido sus ingresos, significa menos inversión, menos empleo y menor crecimiento económico para Latinoamérica.
Pero esto ¿aumenta la Inflación y golpea más fuerte los bolsillos?
Si combinamos todos estos problemas que han sido desencadenados, como las monedas débiles, remesas, y restricciones, se crea un efecto dominó que afecta el costo de vida en América Latina. Por el efecto Trump, hay una inflación acelerada en muchos países afectando al ciudadano.
Comenzando por los productos básicos como alimentos y medicinas, volviéndose escasos y más costosos. Por otro lado, los medios de transporte y la energía aumentan de precio, además de las tasas de intereses para los créditos, aumentando las deudas. Así que la población más vulnerable es la que más sufre estos cambios, ya que sus ingresos se vuelven nada y compran cada vez menos.
En conclusión la respuesta es: Sí, sí golpea los bolsillos y aumenta fuertemente la inflación de la mayoría de los países.
